miércoles, 3 de octubre de 2007

MICROEMPRESAS EN RED


Comentamos, con Iratxe Kortazar, de Garapen, sobre las agencias de desarrollo local y el fomento de la colaboración entre las microempresas. En el fondo hacer de tejedores de redes. Entiendo que es el gran reto de las agencias de desarrollo, la vertebración de servicios avanzados para las micro, que integren tic’s, conocimiento, innovación, personas, equipos, y desarrollo de mercados. El gran problema es que para que las micro se junten (nos juntemos), además de mucho saber hacer por parte del tejedor, tiene que haber una necesidad, un interés compartido en el horizonte. Sino, ¿para qué? dirá más de uno.

Seguramente hay muchas respuestas al “para qué”, por ejemplo que el mundo está en movimiento (¡epur se muove!) y que para tener mercado hace falta por un lado especialización y dimensión. Alcanzar una dimensión que permita dar respuesta a las necesidades de los clientes, que cada vez son más exigentes y seguramente se ubican en territorios más distantes de nuestras sedes, consecuencia de la especialización. La expertización permite existir, pero “en global”.

Las grandes empresas ya han visto el asunto. Se están produciendo absorciones o concentraciones, las más llamativas afectan a las energéticas o al sector financiero. (a ver qué pasa con las cajas vascas). Pero no son las únicas, también las hemos tenido en el sector de la comunicación. En este panorama, ¿qué podemos hacer las micro? Establecer lazos, encontrar vías de colaboración que resulten provechosas.

Hay experiencias en el emprendizaje (coworking) que son una alternativa muy interesante. Sigo con especial interés el proyecto “en el agora”.

En lo que me es más inmediato creo que la primera parte de la partida se juega en el ámbito de la reflexión, de identificar las oportunidades perdidas, y darnos cuenta de que nuestra principal ventaja, la flexibilidad, la adaptabilidad al cliente, ya no es tan específica. El mercado se está microsegmentando, las grandes ya lo han percibido, y están trabajando con desarrollos de productos/servicio cada vez más personalizados. Eso, unido a la tendencia “low cost” sitúa a las micro en un panorama complejo. Está claro que la alternativa tira hacia los límites, artesanía o amateurismo.

¿Cuál es el espacio previsible para las micro? Seguramente pasa por ser proveedores de las grandes, asumiendo sus requerimientos, y dejando en sus manos el acceso al mercado final, y en consecuencia todo el marketspace (comunicación, marca, reputación…). Osease, habituarse a ser marca blanca. Un escenario de competitividad en precio. Malo, malito, malo…

En este sentido me encanta la experiencia de Kukuxumusu, que hace mucho ha dejado de ser una micro. Pero me encanta porque une la función creativa, gracias a un diseño reconocible, valorado por el público, con su capacidad de servicio a otras empresas sin perder su identidad. Actúa como proveedor de gran número de otras marcas que se apoyan en Kukuxumusu como un signo de creatividad, o diseño. O sea que la pequeña, sin perder identidad, suma valor a la grande. Como sucede con los sujetos reconocidos (artistas, deportistas, científicos…).

De tal forma que las micro deben pensar en la construcción de su identidad y en la proyección de su imagen como un elemento crítico, para no caer en el anonimato (comodities).

Una identidad avalada por un producto/servicio sin fisuras, evidentemente. Y aquí es donde vuelve el tema de la colaboración, del trabajo en red. Colaborar creativamente, respetando los espacios de cada organización, aprendiendo a trabajar en equipos multidisciplinares para encarar proyectos imposibles para uno solo. En consecuencia, crecer no es el único camino, sino especializarse y aprender a colaborar. Entiendo que en este espacio es donde pueden jugar sus cartas las agencias de desarrollo, construyendo caminos, propiciando encuentros, mostrando buenas prácticas. ¿Cómo implementar ese espíritu? Espero noticias.
Alberto

Technorati |

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi punto de vista es que no hay "una visión" desde las agencias. Las agencias son realidades diversas, surgidas en distintos momentos y por motivos diferentes, compuestas por personas con trayectorias, visiones y experiencias muy distintas. No hay una visión del desarrollo compartida ni hay una estrategia de trabajo compartida. Yo diría que las agencias trabajan asociadas pero no tienen una identidad que las englobe.
El nombre de agencia y el apellido de "desarrollo local" coincide pero las trayectorias, recursos y orientaciones técnicas las diferencia.
Todas tienen un potencial, la proximidad con las personas de su territorio y por tanto, una oportunidad: la ocasión de conocer de cerca la realidad, integrarla, tratar de entenderla y a partir de ahí, ubicarse en un lugar complementario al de las empresas, asociaciones, instituciones, movimientos sociales... de su territorio. Las agencias tienen la oportunidad de generar procesos de desarrollo local pero esto es toda una manera de posicionarse, no desde el control, no desde el ordeno y mando, no desde el paternalismo ni desde el protagonismo. Es un estilo que también hay que dotar de contenido, eligiendo ámbitos de trabajo que superen la prestación de servicios, formulando estrategias de trabajo sectoriales o temáticas con continuidad, sin someterse a plazos electorales, reivindicando el espacio de la interrelación público privada en el nivel técnico.

Izaskun